Maximiliano y su esposa, la Princesa Carlota, hija del rey Leopoldo de Bélgica, entraron en territorio mexicano y en muestra de hospitalidad para el recién llegado Emperador, fue que en lo sucesivo se nombró a nuestra playa, “Playa Miramar” en remembranza a su hogar en Italia “Il Castello di Miramare”.