En esta playa se encuentra una de las más importantes reservas ecológicas llamada El Palmar, donde viven aves acuáticas migratorias como el pato canadiense, y es un destino ideal para la práctica del ecoturismo. Otro importante atractivo es su enorme faro, considerado el de mayor altura en el Estado.
El pueblo de Celestún es pequeño, cálido y pintoresco. Tiene muchos establecimientos artesanales y de alimentos en los que se cocinan de las formas más diversas los pescados y mariscos que se obtienen tanto del mar como de la ría. Hay una gran oferta gastronómica, a precios muy razonables. De igual manera, se puede observar el ecosistema natural a bordo de lanchas guiadas por lugareños.